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VERDE CENIZA


Para escribir sobre cenizas y superar esa condición de residuo monocromo que se le da comúnmente, habría que seguir la "Ley Campoamor", la cual sentencia "todo es según el color / del cristal con que se mira". Con tal premisa, cualquier engaño podría llevar un tinte a la medida, tan solo ponerle el filtro cromático apropiado. En consecuencia, los porta-cenizas a su vez estarían diversificados para colillas de tabacos y cigarrillos, rubios o negros, así mismo en los restos humanos de cremaciones se distinguirían blancos, amarillos, pardos, zambos, indios, mulatos y demás clasificaciones raciales, las cuales volverían sumamente incompletas las proclamas del movimiento "Black Lives Matter".


El asunto tendría mayor complicación, por ejemplo, si en vez de atender a tonos de piel, se partiera de la clasificación según la diversidad de cabellos de la gama ceniza, de gran amplitud ahora. Es que, en realidad, o la variedad cromática es infinita, o es todo lo contrario y no existe ningún color de acuerdo a adelantadas proposiciones en relación con los procesos mentales. La temporada que comienza después del carnaval, a partir del próximo miércoles —de ceniza—, agregaría complejidad al tema, porque resulta que la señal en la frente a los fieles creyentes procede del verde de las palmas sobrantes de la festividad de Ramos del año anterior.

Tomando ese otro derrotero referido a la ceniza, surge su vínculo con la Cuaresma, en recopilación como "el tiempo litúrgico del calendario cristiano destinado a la preparación espiritual de la fiesta de la Pascua. Se trata de 40 días de purificación e iluminación interna, celebrado en las Iglesias católica, copta, ortodoxa, anglicana, y buena parte de las protestantes, incluyendo algunas evangélicas". Para pausar el avance del presente capítulo, hay que rogar porque la purificación e iluminación mencionada llegue al conjunto de los habitantes de Venezuela, de manera que el arribo a la Pascua del 2021, pasado su calvario, traiga la celebración del fin de la dictadura y el comienzo de su plena libertad.

El concepto esbozado sobre la ceniza multicromática merece estar guardado en alcancía, como previsión ante lo que parecen bondades, pero no lo son en el mediano y largo plazo. Cuando se trata de cenizas convencionales, ciertamente implican restos de un daño sufrido, quizás se palpa hoy en el territorio venezolano bajo invasión castro-comunista. De la vitrola sale Amanda Miguel con la canción "Cenizas", la cual semeja una dedicatoria a la diáspora por su madre Venezuela.






* Anteriores entradas se hallan aquí, en Ojo con Eso, en: https://comunicadorcorporativo.blogspot.com/, https://www.youtube.com/user/fernandezjosue

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